Exámenes preliminares

La semana en la que presente mis exámenes aun estábamos en clases, por lo que tuve que pedir permiso, sin ningún problema me lo dieron, así que destine toda la semana a lo que tanto esperaba. El día lunes iniciamos con el examen académico, en donde nos presentamos en las instalaciones de la secretaria de marina, desde las siete de la mañana en donde por primera vez vi a todos los que aspiraban un lugar como yo y en definitiva yo era de los más cortos de edad, pero trate de mostrarme seguro y sereno, aunque por dentro me sentía muy nervioso, no nos hicieron esperar mucho para entrar a las instalaciones en donde nos aplicarían el examen, que dicho sea de paso fue en el comedor de las instalaciones, que era muy grande, no sentaron de dos por cada mesa y además de que estábamos muy separados unos de otros, había muchos vigilando que impedían que pudiéramos copiar, lo cual también era difícil ya que no nos conocíamos entre nosotros, se sentía un ambiente muy tenso, de mucho nerviosismo creo que no era el único que lo sentía, en fin comenzamos el examen aproximadamente a las 9 de la mañana y nos dieron dos horas para entregar, termináramos o no, así que me apresure, inicie por lo fácil, si es que había algo fácil, y continúe después con lo que me costó un poco de trabajo y al final deje lo que de plano no sabía y lo deje a la suerte, si me duele admitir que si así lo hice, termine como a las once de la mañana y como siempre he sido de los que si algo no lo se no me gusta ni fingir que si lo sé o esperan que por obra del espíritu santo se resuelva, así que conteste por no dejar nada en blanco y me retire, a pero tengo que aclarar que contestar a lo loco no era tan fácil como se cree ya que debíamos dejar las operaciones matemáticas utilizadas, así como comprobaciones, aunque sabía que estaba mal debía hacer los ejercicios entonces, era un poquito más complicado de lo que imagine.

Antes de salir del examen nos aclararon que por la tarde después de las cinco de la tarde podíamos llamar por teléfono para saber nuestros resultados y nos dirían si continuábamos con los demás exámenes o ya no. Así que la angustia no terminaba ahí sino que teníamos que esperar hasta llamar para ver cómo nos fue, todo el día me la pase preocupado pensando y reflexionando sobre las respuestas de mi examen, aunque ya para que, jeje, a las cinco en punto marque el numero en donde me contesto una señorita y pregunto mi nombre, para buscar mis resultados, no demoro mucho y respondió, mañana preséntate a las 7 de mañana sin desayunar en la siguiente dirección para tu examen médico, al escuchar esto me sentí tan feliz, que de recordarlo en este momento me llega esa emoción otra vez.

Mis padres se emocionaron tanto como yo, creo, se enorgullecieron pienso, bueno al día siguiente muy tempranito, me levante, prepare mis documentos análisis y placas que me habían pedido con anterioridad para llevarlos al hospital naval en donde nos revisarían médica y psicológicamente, a por que se me había olvidado decir eso, también teníamos que ser evaluados para garantizar que estábamos sanos de la mente, supongo que porque utilizaríamos armas y seria poco seguro que cualquiera tuviera acceso a ellas, pues en fin, muy temprano por la mañana llegue al hospital naval en donde nos advirtieron que el examen tardaría todo el día, así que mi madre que me acompaño pues su retiro porque ya saldría muy tarde.

Entramos conforme íbamos llegando, aun en este examen éramos muchos por lo que supuse que solo a lo mejor la mitad de los que presentamos examen no pasaron, adentro, en el estacionamiento del hospital nos reunieron en grupos de 15 personas según nuestros apellidos, esto porque íbamos a hacer los exámenes médicos en diferente orden, con la finalidad de ahorrar tiempo, creo, en lo que unos pasaban a examen de vista otros al de oído, otros al examen óseo, etc. Así fue como nos tuvieron todo el dia, pero algo interesante fue que antes de todos los exámenes nos pasaron a todos a un consultorio en donde con una especie de pistola de agua nos rociaron con algo que aún no seque fue en las fosas nasales, que olía raro he incluso me mareo un poco, entre bromas decían que nos habían drogado, pero lo cierto es que no supimos que era, no faltó quien pregunto a la enfermera que nos aplicaba eso, que era esa cosa, ella solo respondió que era parte de los exámenes médicos, así que no supimos que fue, de ahí el primer examen que me toco fue el de exploración corporal, en donde nos desnudaban a todos, es decir a los quince que éramos de ese grupo, en una salita pequeña en donde llego una enfermera y un médico militar, completamente desnudos nos causaba un poco de incomodidad que la enfermera estuviera ahí y más aún porque en las filas antes de entrar a los exámenes, había personas que ya habían pasado por todo esto, es decir era la segunda o tercera vez que lo hacían, y comentaban de un examen de palpeo como ellos lo decían en donde  revisaban la próstata, creo que en el interior a todos nos daba miedo sobre ese examen.

Bueno ya estábamos ahí y queríamos entrar entonces teníamos que ser revisados y un tanto resignados más que emocionados lo hacíamos, entonces al ver una enfermera pues la pena era mayor, todos desnudo con las manos cruzadas en el frente tapando los genitales y apenados esperando indicaciones del médico, en cuanto entro nos dijo que pasáramos al frente de uno en uno, de izquierda a derecha, así lo hicimos, comenzaron a pasar mientras los demás mirábamos, y no era otra cosa que seguir las instrucciones, párate de frente, derecho, manos a los costados, manos al frente, abrir los dedos, voltear las palmas de la mano, abrir los brazos, voltearse, hacer una sentadilla, inclinarse y mostrar las nalgas, y ahí es en donde todos nos quedamos quietecitos, mientras veíamos al doctor que hacía, pero nada, uff, solo observo con mucho detenimiento, voltéate, levanta el pene con la mano derecha, jálalo a la derecha, ahora a la izquierda, y ahora si el doctor se puso guantes de látex… pero solo palpo uno de los testículos buscando, no sé, alguna anormalidad creo, luego el otro, y ya vístete y espera en tu lugar, eso era todo, revisaban que no tuviéramos tatuajes, o perforaciones, algún indicio de drogas etc, recorrían muy bien todo el cuerpo, así uno por uno asta pasar los quince, no fue tan terrible después de todo creíamos.

Mientras nosotros salíamos de ese examen, los que llegaban nos preguntaban sobre que nos hacían, y uno de nuestro equipo les dijo que era verdad lo de la “palpeada” nomas por meterles miedo, pero lo cierto que fuimos la primera generación que ya no se hizo ese examen, digo tan completo. Después fuimos al siguiente, y al siguiente a donde nos llevara un guía que habían asignado con esa tarea, supongo que ellos ya llevaban el rol, mientras esperábamos en cada una de los diferentes consultorios con cada uno de los especialistas no daba un poco de tiempo para platicar entre nosotros y conocer un poquito de los que aspirábamos un lugar, había algunos que ya lo habían intentado varias veces en el pasado y había otros que ya habían estado en alguna institución naval militar pero fueron dados de baja por calificaciones así que podían volver a ingresar, desde el principio, claro.

Una anécdota que nos pareció graciosa fue que antes de examen de la vista, dejaban la puerta entre abierta así que podíamos ver ligeramente en qué consistía el examen, y después de una observación detallada de los ojos, con aparatos, hacían el clásico de decir las letras de un cartel a cierta distancia, que era aproximadamente de 7 metros, pero de ese cartel a la puerta eran como 12 metros, y uno de los de mi grupo sentía que no veía bien así que se puso en la puerta y leía el cartel tratando de memorizar los patrones de letras y el orden, dejaba que otros pasaran para darle tiempo de estudiarlo, lo gracioso era que si los podía ver desde esa distancia que era mayor, pues le sería mucho más fácil desde más cerca, se lo dijimos y fue algo gracioso dentro de toda la atención que teníamos en todo ese día.

Pasamos, con médicos oftalmólogos, otorrinolaringólogos, médicos generales, entregamos análisis de sangre, orina etc, revisaron que nuestros huesos estuvieran bien, creo, la piel, oído en fin muchísimo muy exhaustivos todos las revisiones, terminamos aproximadamente a las 4 de la tarde, así que nos pidieron llamar por teléfono a partir de las 6 para saber los resultados.

Dando las seis en punto marque y de nuevo me pidieron nombre, demoraron poco y me dijeron, preséntate mañana en las instalaciones de infantería de marina para el examen físico, nuevamente me sentí muy emocionado, aun que para este examen creo que no dependía mucho de mí, pero aun así me emociono saber que seguía adelante.

Al día siguiente así lo hice me presente muy temprano en las instalaciones de los infantes de marina con ropa deportiva, ahora si bien desayunado y con muchas ganas, me sentía confiado en esta área, porque me sentía preparado, tanto por el karate que practicaba como entrenamiento que había hecho yo por mi lado, me pedían un mínimo de 17 barras, yo me prepare para hacer mínimo 25, flexiones pedían 50, yo aguantaba cien, sentadillas lo mismo, abdominales pedían solo 30, curiosamente aguantaba trecientas, eso lo descubrí por que pocos días antes de estos exámenes hicimos un concurso de abdominales en mi escuela de karate y alcance a hacer 3trecientas en diez minutos, así que no me preocupaba, la carrera no le vi problema, estaba acostumbrado a correr, entonces este examen no me daba miedo, y en efecto así fue, llegando, a manera de calentamiento, corrimos alrededor de la pista de tartán, varias vueltas, un total aproximado de cinco kilómetros, después de eso, ahora sí, nuevamente nos formaron grupos para hacer las pruebas, no fue otra cosa que un grupo mientras hacíamos sentadillas, otros corrían, otros flexiones, barras, etc, así fue esa mañana, no tardo mucho, aproximadamente a las dos de la tarde salimos y nos dieron la instrucción de que a l día siguiente nos presentáramos ahí mismo para la prueba de natación, así lo hicimos, al otro día fuimos con nuestro traje de baño para dicha prueba.

Algunos meses anteriores me inscribí a clases de natación con la finalidad de no fallar en esto, así que igual que el deporte me sentía confiado, solo nos pedían 50 metros de nado libre, así que no le veía ningún problema, no importaba el tiempo ni nada, así que en la prueba veíamos como entraban nadaban sus metros requeridos y salían, y ya era todo, a pero se me olvidaba que el examen no fue en las mismas instalaciones, una vez que llegamos al cuartel de los infantes de marina, de ahí nos trasladaron a una alberca de tamaño olímpico no muy lejos de ahí, pero interesante es que nos llevaron en camiones de la armada, creo que fue el primer acercamiento con equipos militares que tuvimos, ya por ir en un camión de esos se sentía uno bien, la prueba no tardo mucho, como dije era muy simple y complementaba la parte física, salimos muy temprano y esperar a la tarde para llamar y dependiendo si éramos aptos de seguir con lo demás, así que así lo hicimos por la tarde me comunique y espera la respuesta, que en este momento sentía seguridad.

Me contestaron y después de dar mis datos, me dieron las instrucciones de que hacer para lo siguiente, lo cual era realizar todas estos exámenes nuevamente pero ahora en Veracruz, lo cual me dio mucho gusto, ya que por lo menos quería decir que estaba entre los mejores de la ciudad, ya era algo, me dieron fecha para estar presente en el puerto de Veracruz en una dirección especifica donde nos esperarían autobuses de la armada para trasladarnos a nuestro hogar por la semana que durarían los exámenes.

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