Cap 1 arranco con esto

¿Cómo empezar? Es una forma no muy común de iniciar un relato, digo con una pregunta, pero creo que eso lo que me ha definido a lo largo de mi vida, siempre me he cuestionado de todo y por todo y por ello he dejado de hacer muchas cosas, pero en fin así es como debería comenzar por platicarme a mí mismo lo que ha sido de mi vida, muy posiblemente esto se quede solo para mí, pero aun así lo quiero hacer será quizá mi epitafio, desde hace tiempo quise hacerlo, porque no es que exista algo interesante en mi vida pero por lo menos creo que todos deberíamos hacerlo en algún momento para dejar un registro de quienes fuimos realmente.

Bueno para comenzar quisiera aclarar que tratare de ser lo más real posible, tal cual lo viví, o por lo menos yo así lo vi, quizá el manejo de tiempos no sea correcto y te confunda un poco, pero como bien puedes darte cuenta no soy escritor, solo soy yo queriendo registrar acontecimientos de mi vida, antes de que ya no pueda hacerlo, jeje. Ya dicho lo dicho comenzare por platicar algo que creo que marco particularmente mi vida.

Durante años me entro una idea muy rara, rara en el sentido de que no tenía por qué habérseme ocurrido a mí, explico… Desde niño me llamo la milicia y más en concreto la armada, la marina, los buques etc, todo eso que define a la armada de mi país, lo extraño y raro como lo dije antes, es que nadie de mi familia es parte de las fuerzas armadas ni de ninguna estancia militar, ni vecinos, ni ninguna persona cercana que pudiera influenciarme en este camino, aun hoy en día me pregunto y sobre todo me preguntan quién me metió esa idea, y la respuesta es que no se, creo que desde pequeño me surgió ese interés, ni siquiera los había visto en desfiles militares, no viví cerca de alguna estancia militar y mucho menos en playa donde pudiera verlos de vez en cuando, de hecho viví toda mi niñez en la ciudad capital de mi país, no había internet como lo hay ahora y la televisión pues no anunciaba algo relacionado a ello, por eso es que digo que es raro que se me ocurriera meterme ahí, pero bueno, cuando cumplí los 15 años edad en la que ya podía participar en los exámenes para poder formar parte de la heroica escuela naval militar, me di a la tarea de investigar cómo es que podía formar parte, acudí a la zona naval de mi ciudad a pedir información, en donde me dieron un folleto con la información que necesitaba para prepararme, me mostraron un video de cómo sería el estilo de vida una vez que entrara, además de que me mostraron alternativas a la heroica, entre ellas había una que me llamo mucho la atención, la cual era la de técnico piloto aviador naval ala móvil, que en otras palabras era piloto de helicópteros pero para la armada, esta carrera me llamo muchísimo y me decidí en probar con ella, así que me decidí a echarle ganas por quedar en la armada pero como piloto. Entre mucha información que me dieron, fue, que una vez que entrara, al ser yo menor de edad, mis padres tendrían que firmar una carta de renuncia a sus derechos y obligaciones como padres míos, por que dicho de forma sencilla, sería la armada mis nuevos padres y familia, estaría internado literalmente, las 24 horas del día y la mayor parte del año, con solo diez días de vacaciones si lo ameritaba, después les platico cuales eran las reglas.

En fin todo aquello me enamoro aún más y me ilusiono mucho el entrar ahí, ser parte de toda esa disciplina, ser parte de ese mundo que yo desconocía pero que anhelaba…

Me día a la tarea de prepararme académicamente para el examen, con una guía que me proporcionaron para el examen académico, una guía que no era otra cosa que un libro completo con preguntas y obvio yo tenía que resolver y estudiar con él.

En esas fechas yo estaba por terminar la secundaria y mientras mis compañeros se preocupaban por buscar opciones en las preparatoria de la ciudad yo me dedicaba a estudia mi guía, la cual tengo que admitir era muy difícil, ya que así como jóvenes de 15 años podían participar en el examen también jóvenes de hasta 21 años lo hacían, jóvenes que ya cursaban incluso carreras universitarias, entonces la guía estaba dirigida a ingenieros, la guía incluía principios de física como leyes básicas de gravedad y movimiento y principios como el de Arquímedes y cosas así que posiblemente si los veía muy básicamente en la secundaria, también en el examen venia una sección exclusiva para aspirantes a pilotos de resolución de laberintos y pruebas de visión, pero también había temas de termodinámica, viscosidad, propiedades de los materiales, vectores algebra, estadística y un poco de cálculo, de lo cual la mayoría no sabía nada, por lo que me di a la tarea de investigar en una biblioteca que estaba cerca de mi casa, si en efecto aun me toco investigar en bibliotecas, y digo esto porque hoy en día creo que ya nadie la visita, pero también quiero hacer mención de esto porque desafortunadamente en mi familia hay muy poca gente preparada o con alguna profesión así que no podía acercarme a alguien que me pudiera ayudar en esa área. Además que debo admitir que soy una persona orgullosa que rara vez me acerco a alguien a que me ayude, entonces resolví mi guía solo, completamente solo.

Otro aspecto muy importante para poder entrar era la condición física, para lo cual pedían cierto numero de flexiones, sentadillas, abdominales, barras, velocidad en carrera, nadar cierta distancia entre muchas otras cosas que garantizaran un estado físico óptimo para el entrenamiento, en este sentido no tuve ningún problema para cuando presente mis exámenes ya tenía 8 años entrenando artes marciales, Karate Do Shito Kai para ser más preciso, en el cual teníamos un enteranamiento fuerte, y yo ya era cinta negra, por lo que estaba preparado físicamente.

 Y por ultimo un detalle más a cumplir en los exámenes era un examen médico completo, y digo completo por que en verdad lo era, revisaban todo de todo, pero bueno más adelante platicare esa experiencia.

Todos estos exámenes se realizaban en una semana completa en donde si pasabas la primera etapa, que era lo académicos, continuabas con el siguiente, paso, que era el médico, de aprobar este examen continuábamos con el de condición física y por último el examen de natación, con esto, de aprobar todo, pasábamos el primer filtro por llamarlo de una forma, ya que estos exámenes se presentaban en todo el país, cada estado en su sede estatal y posteriormente hacíamos los mismos exámenes toda la semana otra vez pero ya con los aspirantes que habían pasado los primeros, pero ahora en la primera zona naval, es decir en la Heroica Escuela Naval Militar, en Antón Lizardo Veracruz, lo cual ya tenía ese plus de estar internado esa semana, digo plus porque en mi ignorancia no sabía lo que representaba estar aislado, confinado a un grupo de edificios y conviviendo solo con un grupo de personas, pero poco a poco iré platicando de ello.

En general la preparación y presentación de los exámenes era mucho tiempo, y yo queme mis barcos como se dice coloquialmente, es decir no me preocupe por  otra opción, es decir nunca me puse a pensar que pasaría si no quedaba en la marina, o no conseguía entrar, todo mi esfuerzo lo dedique a prepararme para que eso no pasara, estudiaba todas las tardes, hasta ya muy noche con mi guía, leía libros que me ayudaran a entender temas que desconocía por completo, era tanta mi dedicación que platican mis padres que en ocasiones me escuchaban balbucear en la noche sobre los temas que estaba estudiando, e incluso de repente con voz clara daba mis discursos de esos mismos temas mientras dormía.

No hay fecha que no se cumpla y plazo que no se llegue, se llegó la fecha para iniciar con todo, el registro con la entrega de documentos y presentación personal en las instalaciones de la secretaria de marina Armada de México en donde me lleve mi primera impresión ya que las veces anteriores solo éramos dos o tres aspirantes pero esta vez, a pesar que nos presentábamos de acuerdo a la letra de nuestro apellido el día que nos correspondía, me di cuenta que éramos muchos los que pretendíamos ingresar, fue hasta este día la primera vez que me di cuenta que sería difícil y eso porque entendí que no bastaba con pasar los exámenes si no que tenía que ser de los mejores, porque había un cupo limitado de apenas 300 cadetes, 300 para todos los que presentábamos en todo el país, podías bien pasar todos los exámenes pero si no eras de los mejores pues no quedabas así de fácil.

Toda esa seguridad y confianza que tenia de asegurarme mi lugar de desmoronaban poco a poco, mientras los días se acercaban a los exámenes, las ganas, las ansias de presentarlos se fueron convirtiendo en miedo, en angustia de no ser de los mejores, pero bueno, creo que esto sería normal, ya que como lo dije antes, nadie me asesoro en este sentido, a pesar de que tenía el apoyo completo de mis padres, mi hermano y amigos que sabían de mi intención, me sentía solo, y porque al final sería así solo de mi dependía quedarme o no en la marina.

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